atención al cliente: 956 343 899 | info@marquesdevillarreal.com
 
Últimas fotos galería
Historia Yeguada Marqués de Villarreal de Burriel
Nació en Jerez, en el seno de una de las familias más tradicionales y antiguas de Jerez. Lo alumbró su madre en la primavera de 1947 en la misma habitación donde ella también vio por vez
primera las luces del orbe, sin asistencia médica, sólo con una matrona como entonces era costumbre. Era el primogénito. Fue el primer varón que nació en aquella antigua casona, el 13 de la Calle San Agustín, a la sombra de la impresionante Iglesia de San Miguel y no lejos del Alcázar Moro de Jerez. Aquella casona, como otras muchas de
aquellos tiempos, era todavía un pequeño cosmos donde la vida familiar era casi autosuficiente, aún más si sus inquilinos, como solía suceder, eran hacendados agrícolas. Tenían aún sus cuadras y cocheras donde dormitaban pasadas glorias berlinas coupes, faetones, milords y landeaus. Y como no, sus guadarneses con los cueros quebradizos ya y los hebillajes de plata pura con los blasones de familia coronados y ennegrecidos
por la falta de uso y de limpieza.

El servicio doméstico era abundante y barato. Cada faena doméstica tenía sus responsables, femeninos o masculinos.
Los antiguos cocheros de aquellos viejos coches de caballos aún vivían en activo y ahora conducían automóviles;
grandes «Buicks» «Chevrolets» o «Fords Six» que aún recordaban estéticamente a los coches de caballos pero eran más frágiles y peligrosos.

Recuerda de su infancia los sueños de tiempos pasados sentado en los polvorientos coches de caballos con olor a las bolas de naftalina que había en los asientos para evitar que la polilla devorase los paños, el olor a almendra amarga de la grasa de las guarniciones y a la humedad de las cocheras. En la casa aún había un caballo, alazano, muy
cruzado en árabe regalo de su tío el Duque de Abrantes, que fue apasionado ganadero de esta raza, pues había
coincidido su nacimiento con el suyo. Este se enganchaba a diario en un pequeño coche «toneau» o «governess
car» y para llevar a los niños, institutriz y «tata» a pasar el día en lo que entonces se llamaban recreos, que eran bonitas y pequeñas huertas de recreo en las afueras del pueblo. El cochecito era guiado por el antiguo cochero, con librea y gorra plato.

La tata, oronda, de almidonado blanco. La institutriz, suiza, pálida, hierática y con sombrilla para la protección
solar. Los niños, de pantalón corto, quietos, educados en la altivez, los idiomas, la religión cristiana y los cuadernos Bruño y falsillas. Al atardecer, el regreso. Los baños, la cena, la visita a los padres (sólo dos al día) en los vetustos salones, de espejos, pianos inservibles y cuadros de familia. Las vacaciones eran largas temporadas en el campo. El caballo y los mulos eran aún imprescindibles para los desplazamientos y la labranza. Las «jardineras» y «manolas» prestaban sus servicios para ir a los pueblos cercanos a misa, a hacer compras o recoger y llevar a los sirvientes a sus casas. También para ir por el cura o el médico. El aperador, el guarda, el vaquero, el yeguero y el señor revistaban las fincas y sus rebaños a caballo. Los mulos, bueyes araban y regabinaban las tierras para producir sus frutos y los grandes carros de mulos los transportaban. En este cosmos rural hoy desaparecido se forjó la personalidad de Felipe Morenés. En paralelo con esta civilización hoy extinguida. El amor por el caballo que desaparecía devorado por el motor de explosión y las grandes máquinas no sólo no se apagó en algunos, sino que quizás motivado por su espíritu romántico se acrecentó a la vez que se volvía mas frágil la subsistencia del mundo ecuestre, sólo mantenido por un puñado de románticos y aficionados de siempre. Así fue como el excelente ganadero, señor de la baja
Andalucía portador de grandes valores espirituales, Don Luís Domecq Rivero vendió a Felipe Morenes cuatro yeguas del hierro de su Ganadería; la insuperable de los árabes andaluces, la del Marques de Casa Domecq.
Estamos en el año 1970. Las yeguas eran dos de raza anglo hispanoárabe llamadas Zurrona y Zalamera. Las otras
dos eran Hispanoárabes de nombre Carcelera y Cautiva. De las de tres sangres no queda descendencia. De las hispanoárabes proceden las actuales de su ganadería. Continuó siempre la misma línea seguida por su profesor en
temas ecuestres, Luís Domecq y sirvió sus yeguas con los mismos sementales por ello ha conservado la línea ganadera del Marqués de Casa Domecq. Felipe Morenés es persona inquieta y emprendedora y ello le hace participar
desde joven en la vida pública. A los veinte años ya era vocal de la Hermandad de Labradores y Ganaderos y poco más tarde, Presidente de la Cámara Agraria de Jerez. Desde aquí es responsable muchos años de organizar la
Exposición Concurso de Caballos y Yeguas de la Feria del Caballo de Jerez, donde también participan con éxito sus
productos. Es garrochista, corre liebres, lancea jabalíes en la propiedad de su familia, el Coto de Doñana donde es
celebre por su decisión en esta modalidad de caza. Tiene la anécdota de haber cazado el solo y si ayuda un ejemplar de lince ibérico con lanza y cuchillo.

Así discurre su vida, siempre en torno al caballo en todas sus vertientes: ganadero, concursos, enganches, alanceo,
garrocha, liebres y por supuesto, sin dejar de montar a caballo nunca. Ni invierno ni verano. En otro aspecto relacionado con el caballo Felipe Morenés tiene el honor de ser Romero de la Romería de Nuestra Señora del Roció. Colaboró activamente en los años setenta en transportar por las arenas del coto de Doñana el Simpecado de la Hermandad de Jerez, proporcionando mulos, carreta y carrero. Su afición ecuestre se ha visto bendecida con dos hijos también buenos jinetes y aficionados, fundamentalmente el primogénito, Tomás por su abuelo Tomás Domecq, que es hoy una de las figuras más notables en la garrocha y que por su afición y conocimientos doma y prepara la
mayoría de los potros que en su casa se crían. Felipe el segúndo, es también un poderoso jinete y garrochista. Hoy en su madurez, dedica gran parte de su tiempo al mundo ecuestre desempeñando cargos en el mundo hípico tales como
Vicepresidente de Federación Andaluza de Hípica, Vocal de la Asociación de Criadores de Caballos de Pura Raza
Hispanoárabes, Proyecto Internacional Pegaso (www.pgasoatlantic.ecom) conferencias, artículos ecuestres, etc.


TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS YEGUADA MARQUÉS DE VILLARREAL DE BURRIEL 2009/10. DESARROLLADO POR: H2e.es Visitas: